domingo, agosto 27, 2006

cumpleaños

de un hombre que murió a la edad de Cristo
y en vida no llegó a ser abuelo
yo soy la nieta póstuma y el duelo
cruzó generaciones y fue visto
en ojos de mi padre cuando alzaba
a la primera hija de su hija
y en su felicidad por la rendija
de la orfandad un frío se colaba
un soplo que apaga en este año
sesenta y seis velitas susurrando
“el doble de su edad” y festejando
mi padre nos sonríe y no es extraño
que en diálogo entre risas hijas nietas
de su temprana cruz vele las grietas

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Uau!

Un abrazo, Lu.

Anónimo dijo...

esto está muy bien, eh, en verdad. me gusta especialmente el frío que se cuela por la rendija de la orfandad y el susurro: "el doble de su edad".

[ps. algo me habrá calado personalmente: esta semana cumplí 33.]

Anónimo dijo...

Aquella cruz trigésimo tercera
que se cuela a lo último es notable:
invita a precipicios insondables
que caminas a solas por tu acera.

Anónimo dijo...

Listo. Ahora puedo decir algo más. Esto del comment te priva un poco de la posibilidad de transmitir ese impacto no verbal que a veces un texto, una canción, una imagen, puede producirte. A veces no es ni siquiera una exclamación o un sonido, sino una contracción de tus músculos faciales que te es peculiar.

Por eso me limité al "uau", una precaria manera de expresar ese impacto, ese flash, ese gusto. Después pueden venir las racionalizaciones, los cómo y dóndes del impacto: el haber devenido padre a la edad de 29, el haber reincidido a la de 35, el comentario de mi viejo el día que cumplí 31: "este año vos cumplís 31 y yo cumplo 62, ¿te das cuenta?".

Eso.

Disculpame el comentario largo, pero tu soneto generó cosas como esta.

Un abrazo.

Luciana Rezzónico dijo...

Pablo:
Muchísimas gracias por el comentario. ¿Viste que esa comparación entre edades es un gesto muy habitual entre generaciones? Es un gesto mínimo, algo dicho como al pasar, y sin embargo, tan significativo...
Un abrazo grande,
Lu

Alonso: Gracias!! Y muy feliz cumple!!!

Marcos: Hay algo de soledad, sí, pero también algo común puesto en común, por lo que me siento bastante acompañada (¿será que todos andamos por los 30? ¿Serán los 30 la visagra entre generaciones?)

Un beso!
Lu

alonso ruvalcaba dijo...

chido, gracias,

ah, metí me caigo y me levanto en estos blogs of note.

Luciana Rezzónico dijo...

Chagracias, Alonso!

Anónimo dijo...

Me gusto mucho vuestro sitio, me gustaría que vieras el nuestro de poesía mexicana