Lectora: - ¿Por qué estás haciendo ese pozo?
Yo (la escritora de palíndromos): - Porque acá hay un palíndromo enterrado. Pero sospecho que sólo aparecerá si alguno de ustedes me releva...
Lector: - ¿Cuál es el chiste esta vez, Lu? ¡Querés hacernos laburar?! A ver, dame.
No reí, cedí la pala. Palidecieron.
