sábado, diciembre 02, 2006

La vida y la pantalla / 2

Entonces sucedió que Pablo le preguntó a Andrés:
¿Se te rompió el monitor nuevo?
Y Andrés tipeó en su teléfono celular:
Sí. Cagó fuego. Hubo otros quilombos además.
Y apretó los mismos botones de siempre, con la velocidad de un acto reflejo, sin percatarse de que yo – usurpadora inexperta y descuidada – había usado su celular antes, y…

Entonces sucedió que quise salvar la situación:
Perdón, ese mensaje iba para otro número.
Y mi amigo, nuevamente, me devolvió el alma al cuerpo:
sí. me di cuenta. no te preocupes, lu. reenvialo. r.

3 comentarios:

Gasper dijo...

A veces pasa...
Y otras veces también...

Ah, este mensaje está bien, es para acá, para vos.
Un beso...

paula dijo...

hola..luciana? luisa k?
mencanto tu lectura a capella en No estoy bien, bajo los masivos efects de las galletitas dorga, quedamos todxs semiestupefactas

Luciana dijo...

Gracias, Paula!!!!!!!!!!!
Nos vemos
lu